Natalia Cote Muñoz/ Fundación MEPI.
El pasado jueves 21 de junio, la Secretaría de la Marina anunció la detención de Jesús Alfredo Guzmán Salazar, alias 'El Gordo', el supuesto hijo del controvertido líder del cártel de Sinaloa Joaquín 'El Chapo' Guzmán. Alfredo Guzmán fue encontrado con dinero en efectivo, armas cortas y largas, y dos granadas.
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El movimiento fue parte de una estrategia de inteligencia en la que cooperaron la Drug Enforcement Administration (DEA) y la Marina Nacional, quienes seguían la pista a Guzmán Salazar desde hacía semanas.
La captura significaba una hazaña grande para el gobierno de Felipe Calderón, y su táctica de ataque al narcotráfico. Además, ocurrió sólo diez días antes de las elecciones del próximo domingo, 1 de julio. Era el último golpe contra este importante capo.
A principios de mes, la esposa y el hijo del líder del cártel de Sinaloa fueron añadidos a la lista del Tesoro de EUA (la lista OFAC), donde se les señala como narcotraficantes. Asimismo, durante meses ha corrido el rumor de que el 'Chapo' será capturado antes de que Calderón termine su gobierno.
El hijo del Chapo, Guzmán Salazar, estaba en la línea para ser extraditado a Illinois, Estados Unidos, donde está acusado de múltiples cargos por un caso de narcotráfico y lavado de dinero de 2009. La PGR realizó diversas comprobaciones necesarias para asegurar que el detenido era la persona que buscaban, mediante pruebas de ADN y comparaciones fotográficas. Otras verificaciones eran llevadas a cabo por la DEA, de forma paralela.
Un dia despues, la DEA y el gobierno de Calderón tuvieron que aceptar que se trataba de un error. La DEA confirmó que el aprehendido no era realmente Guzmán Salazar, sino Félix Beltrán León, y el otro hombre detenido esa misma ocasión, su primo Kevin Daniel Beltrán Ríos. Sus familiares alegan que las armas encontradas les fueron plantadas.
Este es un caso real parecido, aunque no idéntico, al controversial documental 'Presunto Culpable' del año pasado, que relata la historia de Toño, un vendedor ambulante que es detenido y encarcelado durante cuatro años por un asesinato que no cometió. El filme muestra las incongruencias y las muchas imperfecciones del sistema judicial mexicano --cualquier persona puede ser acusada injustamente de un crimen y sufrir las consecuencias. ¿Cuántos encarcelados se encuentran en las mismas condiciones?
El caso de Beltrán León es distinto y muestra otras injusticias. En su caso sí fueron encontradas armas y dinero que apunta a que no se trata de una persona cualquiera. Pero es distinto a la práctica recurrente de presentar a presuntos culpables y capos frente a los medios nacionales e internacionales con el fin de demostrar que la estrategia ha sido la correcta. El problema real llega cuando se suscitan casos como éste.
Aparte de las justificaciones, válidas o no, al respecto, para la opinión pública el aparato de justicia del país pierde credibilidad y se puede incluso provocar que los detractores de la ?guerra contra el narco? reafirmen su postura o que se sumen otros a sus filas.
Pensarán algunos: Si en un caso de tan alto perfil, con tantas agencias trabajando en conjunto, con tantos recursos y con no poco tiempo, las autoridades no pueden capturar a la persona correcta, ¿cómo será en los casos de anónimos que nunca verán confirmada su identidad y culpabilidad?
Aún sigue en duda si Beltrán León ha estado involucrado con el verdadero hijo del 'Chapo', o si está relacionado con el crimen organizado. No se ha comprobado ninguna de las hipótesis, y aunque fueran ciertas, una falla inicial se ha puesto en evidencia.
Este caso parece sugerir que el sistema judicial necesita una reforma, desde adentro. El tema parece urgente, y necesita retomarse por el próximo gobierno, sea cual sea.