Los Periodistas ambientalistas activistas y sus labores

Periodistas ambientalistas activistas 

Muchas personas tienden a pensar que el periodismo ambiental es suave porque,  informa sobre el mundo natural de los delfines, los osos polares, las aves, y las noticias sobre el colapso del clima.

Pero lejos de los entornos privilegiados de Europa y América del Norte, en lugares donde el imperio de la ley se desvanece y los recursos de la tierra se encuentran entre las pocas fuentes de riqueza y poder, las cosas se vuelven mucho más crudas.

Las decisiones que son tomadas por las empresas para hacer negocios en entornos que toleran prácticas que serían inconcebibles para otros paises, por ejemplo, muchos periodistas que informan sobre estas prácticas que generalmente, amenazan el ambiente, pueden pagar hasta con su vida. 

Debido a que, este tipo de periodismo que generalmente es de denuncia sobre crímenes ambientales, ecocidios y otras prácticas, pudiera representar una amenaza a los espacios de poder y los intereses de los que realizan este tipo de prácticas. 

El Comité para la Protección de los Periodistas informa que en los últimos 10 años han muerto 13 periodistas sin precedentes, que se dedicaban a historias sobre el medio ambiente, en el proceso de hacer su trabajo.

Acercarse a un poder  también puede hacer que les golpeen, acosen y amenacen. Eso es lo que los periodistas en Rusia descubrieron cuando describieron el impacto de una carretera construida a través de un bosque que conectaba a Moscú con San Petersburgo. 

Los Periodistas ambientalistas activistas y sus labores

Los Riesgos del Periodismo Ambiental

Los periodistas de Brasil que trabajan para exponer la rápida expansión de las granjas de soja en el Amazonas tuvieron una experiencia similar, al igual que los periodistas de Tanzania, como detalla la nueva serie Green Blood, en el Guardián, cuando trataron de exponer la devastación causada por las minas.

Otros que se dedican directamente al activismo ambiental, a menudo fuentes de periodistas, también pagan un alto precio. Global Witness informa que en 2017 fueron asesinados 207 activistas medioambientales, la mayoría de los cuales se oponían a los proyectos de agroindustria y minería. Su destino envía un mensaje escalofriante a los periodistas inclinados a cavar más profundo en noticias sobre amenazas al ambiente. 

Para entender lo que hacen los periodistas ambientales y lo que los pone en riesgo, hay un término útil tomado de las ciencias naturales, la denominada cascada trófica. 

Los periodistas medioambientales siguen la cascada de forma similar, excepto a la inversa. Se dan cuenta de las pruebas de que se están produciendo degradaciones ambientales, la contaminación de un río por una fábrica o la destrucción de ecosistemas por una mina.

Luego trabajan a la inversa para averiguar y muy pronto,  se han abierto camino por ingeniería inversa directamente hacia los más altos rangos del poder financiero y político,  élites con interés en asegurar que las preguntas no sean respondidas, si lo son, que las respuestas no se publiquen.

El periodismo ambiental es sobre el poder 

En lugar de informar desde, una cámara legislativa o sala de juntas, los periodistas  ambientales informan desde un lugar donde se encuentra una fuente de riqueza, un pozo de mina, una puerta de fábrica, un sitio de presa.

Entre las mayores amenazas del medio ambiente se encuentran las prácticas de las empresas occidentales, que a menudo cotizan en bolsa y cuya sede se encuentra lejos de donde se aplican sus estrategias consideradas destructivas, ya sea directa o indirectamente, como compradores de los bienes producidos. 

Las largas cadenas de suministro de minerales, madera y otros productos de las industrias extractivas a menudo conducen directamente a la degradación de recursos como el agua potable, los ríos de caudal libre o los bosques intactos, al ser canalizados hacia su destrucción para la generación de productos básicos luego de propiedad privada.

Algunas empresas han aceptado, bajo presión, la supervisión independiente de las condiciones de trabajo en las fábricas subcontratadas. En algunos casos, esto ha sido posible debido al periodismo ambiental. 

Se evidencia que no existe vigilancia que sirva para controlar la destrucción que suele acompañar a la minería, la agricultura, la explotación forestal, la pesca y otras industrias extractivas. Ese control lo realizan con mayor frecuencia los periodistas ambientales. 

Así pues, el respeto de los derechos humanos no puede separarse del respeto de la libertad de prensa, ambos están vinculados. Las amenazas contra los periodistas y activistas de cualquier sector deben ser siempre una bandera roja para los negocios. 

Lo mismo cabe decir de las numerosas instituciones que ayudan a financiar la expansión de las empresas en los países en desarrollo. En el 2019, el Banco Mundial estableció una serie de directrices destinadas a limitar los trastornos ambientales y los desplazamientos de la comunidad de los proyectos que este organismo financia. 

Sin embargo, según la Coalición para los Derechos Humanos en el Desarrollo, muchos de los bancos de desarrollo internacionales y nacionales con los que el Banco Mundial trabaja todavía no han integrado ninguno de esos principios.

Lo que deja una laguna jurídica lo suficientemente grande como para conducir una excavadora a través de un bosque tropical, como afirma el periodismo ambiental que ha ocurrido con ese tipo de financiación en Honduras, Colombia, Guatemala y otros lugares.

Como si se necesitara mas ilustración. Cuando un millón de personas salieron a las calles de Hong Kong para protestar contra los esfuerzos del gobierno chino por ampliar su alcance judicial en el territorio, una medida que podría amenazar la capacidad de los periodistas para continuar su trabajo sin la interferencia del gobierno. 

Muy poco pronunciamiento se evidenció de las instituciones financieras mundiales que tienen su sede en el país. Fueron los ciudadanos, y no las empresas internacionales, quienes en última instancia llevaron a las autoridades a posponer la medida.

48 días para salvar la Tierra

Un día después de las elecciones presidenciales, los EE.UU. se retirarán formalmente del acuerdo de París para limitar el calentamiento global. Es urgente que se diga  al mundo lo que esto significa, y el periodismo ambiental, está haciendo todo lo posible para hacer llegar esta información a la población.

El apoyo de los lectores es crucial para permitir producir reportajes abiertos, sin miedo e independientes que aborden la emergencia climática. Por ello, el apoyo de la gente, ayuda a mantener la libertad que se tiene en algunos paises y desde la prensa ambiental, para presentar los hechos de forma exhaustiva, explicar los detalles a medida que se desarrollan e interrogar las decisiones tomadas.

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